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Mostrando las entradas etiquetadas como poema

Tregua

Veo tus joviales lágrimas deshacer el papel, El último ladrillo del muro de palabras  Que una vez pronunciadas por mí No tendrán ya que volar hasta ti. Veo una pacífica sonrisa aparecer en tu rostro Y desaparecer en el deseo, justo a tiempo Para darte por fin ese atascado beso  Que esperanzado dibujé bajo un triste candil. Dejo ahora en un rincón mi viejo casco, Para regresar, completo, a tus pacientes brazos.

Añoranza

Sobre el tejado, la luna, luciendo un argénteo arco, consuela a la triste joven que la admira en solitario. ¡Oh sol, no regreses aún! Implora ella con su llanto mientras de a poco se acaba la noche, paz de su hermano. Pronto cierra la ventana; pronto vuelve a extrañarlo.

Coup de foudre

Il était une fois un homme qui avait un grand cinéma et une maison énorme. Monsieur Fauvrai était connu ici et là! Il avait l'habitude de louer toute sorte de beauté jusqu'à ce qu'il a trouvé "l'amour". Voici comment tout a commencé: Un bon jour, Monsieur Fauvrai a vu une femme très belle s'est approchée de lui. Après un moment, il a dit: — Salut, qui êtes-vous? — Vous pouvez voir, une femme. — Je ne m'étais pas rendu compte de cela! En tout cas, La question correcte est: Quel est votre nom de scène? — Je n'ai pas un nom pareil. — Mais vous brillez comme le soleil! — Écoutez moi, s'il vous plait. J'étais ici pour voir un film, mais j'ai changé d'idée, pour cela, je dois partir. — Mais il n'est pas nécessaire, mon chauffeur est arrivé et je peux vous ramenez chez vous. Ou, si vous préférez, chez moi. — Merci beaucoup; je dois dire que vous êtes très galant. Est-ce-que j...

Tus ojos claros

Hoy mis miedos son instantes que se quiebran ya cual loza si tu mano a tientas roza con mi rostro, sí, el de antes. Yo querré que siempre cantes cuando vuelva tu alegría y en la más ardua agonía no seré quien su amor transe. ¿En que de amarte me canse? No,  jamás llegará el día.

A una noche otoñal

Sobre un mar de hojas secas, en tu inmensidad, bajo tu piel sombría y de brillantes pecas, se inunda tu alma bravía de frescos rostros de amantes, de anarquía. No eres la de las brujas que en tus negros y naranjas se escudan, eres lo que hoy dibujas: dos cuerpos que sudan entre los fríos vientos que les desnudan.